martes, 31 de mayo de 2011

"Spanish Revolution" la llaman yo la llamo "Planetismo"


Me siento muy orgulloso de poder vivir en el transcurso de mi vida unos momentos donde el clamor popular levanta las manos en manifestación pacífica pero sin lugar a dudas contundente. De alguna forma estamos siendo partícipes de un momento de la historia que se reflejará en los libros de texto futuros.
Hay que reconocer que ningún sistema es perfecto, ni siquiera nuestro querido sistema nervioso central. Cuando nos referimos a sistemas de carácter social y político, éste, el que nos ha tocado vivir, el que gira entorno a la idea del capitalismo democrático y que ha dado lugar a tantísimos subterfugios, ha sabido mantenerse. Ha desbancado a otros que ahondaban en terrenos más comunitarios y solidarios de corte muy similar a las muestras de convivencia que en estos últimos días hemos visto en las acampadas de Sol. Finalmente, parece que ha hecho aguas.
Se necesita un cambio, necesitamos un cambio, pero no estamos refiriéndonos a estúpidas modas donde cambio significa retrotraer la vista atrás. No necesitamos remakes. Se están cometiendo muchos errores y sabemos cuáles son. El mundo sabe cuáles son. Demos un paso adelante. Puede que haya llegado el momento de hacer algo, de corregir, de anular. Estamos dispuestos a ello.
Apuesto por el Planetismo.


viernes, 20 de mayo de 2011

¿Es la revolución?

http://wiki.nolesvotes.org/wiki/Portada

lunes, 18 de abril de 2011

Posesiones y exorcismos en profundidad

Últimamente he estado recordando uno de los primeros libros por los que sentí verdadero interés. Tenía unos 10 años por lo que hoy en día me cuesta entender por qué mi madre me lo compró sin darle importancia al título ni que tampoco le llamara la atención la portada.
El interés lo había suscitado la negación de un profesor del colegio a prestarnos un determinado libro relacionado con el tema alegando de que "eramos demasiado pequeños para ese tipo de cuestiones".
Mi madre sin embargo si que se sorprendía unos años más tarde cuando se percató de mi interés por películas de terror, gore o el heavy metal.
Desde aquí quiero dar las gracias a mi madre por permitir disparar mi imaginación y darme la oportunidad de pasar tantos buenos momentos en mi vida.
El libro fue prestado a un amigo y quemado en hoguera por la madre de éste, así que finalmente tuvo un desenlace ideal para el tema del que trataba.

viernes, 15 de abril de 2011

Un disco, un mundo

Hay ciertos momentos donde se conecta con un determinado disco que contiene sin pretenderlo mucha parte de una vida y se graba en la piel a hierro candente.
La música traspasa las fronteras que tiene marcadas por lo idiosincrásico de su propuesta y se apodera de alguna parte de tu cuerpo a modo de tic nervioso que lleva a que las melodías a ella adscritas terminen gobernando el sistema, por lo menos por un periodo determinado de tiempo.
Como cualquier estímulo externo la respuesta puede ser atractiva o totalmente desestimulante pero inevitablemente tanto en un caso como en el otro martillea sin remedio todo ente cognitivo y amaneces con las mismas cantinelas una y otra vez. Cada disco un mundo.

jueves, 24 de marzo de 2011

Retrocedemos pero avanzamos

Siempre que intento retroceder antes de avanzar, tras un momento de liberacion berborreica, acabo enfrentándome a una realidad que de ser querida, hubiera sido la menos querida. Porque nos encargaramos de sacrificar la voluptuosa y aplastante verdad con recuerdos abstractos de algo que pudo haber sido y que sin embargo tenemos la más absoluta certeza de que fue. En aquellos momentos en los que el angosto camino nos deja poco espacio donde descansar es donde podemos crecer o hundirnos sin remedio, aunque siempre con un soplo de oportunidad de rescatarnos o que nos rescaten.

viernes, 18 de febrero de 2011

La luz

Cuando todo parece perdido y nada parece avanzar, resulta que una pequeña luz amanece en el vacío y trae consigo un soplo de esperanza y de prosperidad.
Esas pequeñas luces no permanecen eternas allá donde habitan, por lo que si alguna vez, justo en el preciso momento en que crees que ya nada tiene solución aparece una, agárrate con tal fuerza a ella que el calor de tu cuerpo acabe haciéndola estallar, ramificándose y regando de claridad a cada uno de los poros de éso que algunas personas han decidido llamar vida y otros simplemente no nombran para no perderse en descripciones abstractas.