sábado, 2 de enero de 2010

Un nuevo año.

La Catarsis. Una huida. Un reencuentro. Un comienzo. Las posibilidades del nuevo año resultan infinitas. Es el momento por antonomasia de reflexión y ¿por qué no? de purgación.
Inspirar las nuevas metas a cumplir y a expirar nuestros espesos fracasos. Las metas se deben adecuar a las circunstancias y a los nuevos "yo" que fluyen diariamente de nuestro interior, que eternamente lo harán y que se acomodan coherentemente a nuestro sentimiento de identidad personal y transcendente.
La Catarsis. Una apuesta de un futuro sin desdicha. Una ilusión incrustada en un horizonte, amplio, que converge es un destino infame y que desgranará poco a poco, trozo a trozo, cada uno de los fragmentos de nuestros más intensos deseos.
Un nuevo año, la catarsis. Una intención de cambio que flota en un océano de náufragos atolondrados y confusos que jamás nadie alcanzó a ver con el catalejos de esperanza.
Un nuevo año. Una huida. Un reencuentro. Un comienzo.

domingo, 25 de octubre de 2009

Hoy he estado pensando

Hoy he estado pensando si esta última semana ha sido la mejor semana de mi vida. No me refiero a que esta semana haya tenido algo de especial, es posible incluso, que otras semanas en mi vida me hayan proporcionado más alicientes.
En realidad lo verdaderamente transcendente de lo que he estado pensando es, si justamente el ahora, este preciso momento en el que vivimos, este preciso momento en el que hablamos, este preciso momento en el que nos divertimos, amamos o leemos, este preciso momento en el que discutimos, en el que lloramos, en el cual nos riamos, resulte ser, el mejor momento que nos queda y ni siquiera lo sepamos.

jueves, 9 de abril de 2009

¿Sigue siendo?

Cuando cambiamos el disco duro a un equipo informático ¿éste sigue siendo el mismo equipo informático? o por el contrario es un equipo informático, no nuevo, pero si distinto o incluso todo lo contrario a las dos anteriores suposiciones.
Este estadio de duda dió lugar a la verdadera razón de esta nueva inclusión en el blog:
Cuando cambiamos un órgano de un ser querido, digamos un hijo ¿es este hijo un hijo diferente o sigue siendo nuestro hijo?
Puede que toda posible respuesta dependiera del órgano que fuera transplantado.
Si hablaramos del corazón, ese fabuloso órgano que ha dado, y da lugar a todo tipo de tortuosas obras románticas y al cual nos referimos con relativa facilidad para expresar muchos de nuestros sentimientos. Si a un hijo, se le cambiara el corazón, ¿seguiría teniendo éste la categoría de hijo? y ¿por qué no? si un hijo sufriera un accidente que desgraciadamente supusiera un daño irreparable en el cerebro que impidiera que se relacionara con facilidad o incluso que interactuara con sus congéneres ¿seguiría siendo hijo? ¡Sin duda! se podría repetir desde la más absoluta certeza.
Y más aún: si ese lamentable accidente seccionara su cabeza y sólo mantuvieramos su cuerpo o si al contrario perdieramos todo su cuerpo salvo su cabeza. ¿seguiría siendo hijo?
Creo que cualquier categoría consanguínea y así otras muchas, lo seguirán siendo siempre y cuando así lo acepten las ideas que poseemos en relación a las mismas. De esta manera: padres pueden llegar a dejar de interesarse por hijo/as o hermano/as por hermano/as.
Cuando nuestro interés se deposite en un funeral sobre la figura sin vida, tendremos que reconocer que la idea ha dejado de estar ahí y que ahora se encuentra en otro lugar del que en realidad nunca se ha movido.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Terminología

Una de las mejores aportaciones prácticas de la ciencia en el estudio de la conducta humana es la terminología.

Síntomas y signos, presentes en algunos seres humanos, obligan a crear una determinada categoría que permita la identificación de elementos y la posibilidad de su clasificación de manera sistemática según criterios objetivos y dentro de un orden preestablecido.
Esta increíble amalgama de información sobre estos elementos, a priori, nos resultan desconocidos, es decir, es posible que existan como síntomas ambientales pero no, como , citando a Aristóteles, aspectos universales.
La ciencia identifica el término basándose en elementos sociales disonantes que afectan a las personas que los sufren, impidiendo su desarrollo personal.

Esta aportación práctica de la ciencia, nos permite hablar con normalidad de conceptos como la depresión, la esquizofrenia, las phobias..., a trastornos del aprendizaje tales como trastorno de cálculo, trastorno de lectura..., a trastornos generalizados del desarrollo como el trastorno autista o el trastorno de Asperger entre otros en cualquier parte del mundo.

sábado, 11 de octubre de 2008

El buen vino

Todos creemos poseer aptitudes que nos distinguen del resto. Que nos hacen ser diferentes. Estas aptitudes pueden ser cognitivas, habilidades físicas, emocionales o simplemente (me refiero a la ejecución que no a la complicación) provocar una sonrisa.
Nos creemos especiales. En nuestro interior, nos sentimos únicos. Necesitamos que así sea. No queremos formar parte de una generalidad, queremos sentirnos identificados, poseer un nombre, una cara, tomar decisiones...

Sólo hay una salvedad: algunos es como si guardaran una botella de buen vino para una ocasión especial.
¿Qué mejor celebración que estar vivo?

sábado, 13 de septiembre de 2008

Secretos, verdades, mentiras

En el bullente abismo que supone la realidad intrínseca; existen jinetes que deanbulan buscando la verdad absoluta, así como los alquimistas ansían la piedra filosofal.
En el transcurso del tiempo; descubren que "hay verdades nimias cuyos opuestos vienen a ser mentiras, pero también existen grandes verdades que tienen como contrarios una verdad también".
Las verdades vienen adscritas a las personas incluso antes de que éstas las estén buscando, o quizás, por casualidad, las descubran. Conforme devenga su vida aparecerán muchas otras y desaparecerán otras tantas.
Las mentiras; ora las elegimos, ora las necesitamos; suelen ser fruto de una causación originada por una decisión voluntaria en pro de formular una estimada protección individual que posteriormente puede llegar a ser usada de manera popular.
No es deleznable ejercer esta facultad de protección con el fín para el cuál ha sido creada, lo verdaderamente confuso en cuanto a su uso, es adoptarla. Y esta práctica es muy común entre los mortales.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Introspección

Desgranando las secciones que nos separan de lo que realmente somos, llegamos a definir la facultad que poseemos de serlo.
El proceso de desprendimiento, tendrá el objetivo de alejar cualquier tipo de elemento fútil o de acción negativa en el alumbramiento.
En determinados momentos se creerá haber llegado a la sustancia interior más profunda pero siempre habrá que intentar escarbar un poco más. Nos afectan ilusiones que posiblemente nos guíen, confundiéndonos, no a la esencia que somos, sino a la que nos gustaría ser.
Durante el ejercicio de instrospección; naturalmente intentaremos apartarnos del dolor que nos provoca enfrentarnos a algunas de las secciones y con ello errar en la ruta hacia la sustancia.
La idea principal no es descubrir en ningún caso un cosmos interno sino aprehender más de nosotros mismos para actuar dentro de la idea-bien. A diario ejercitamos nuestra facultad de provocar los derrumbamientos de nuestras secciones pero ni siquiera nos molestamos en pensar en ello.