
El interés lo había suscitado la negación de un profesor del colegio a prestarnos un determinado libro relacionado con el tema alegando de que "eramos demasiado pequeños para ese tipo de cuestiones".
Mi madre sin embargo si que se sorprendía unos años más tarde cuando se percató de mi interés por películas de terror, gore o el heavy metal.
Desde aquí quiero dar las gracias a mi madre por permitir disparar mi imaginación y darme la oportunidad de pasar tantos buenos momentos en mi vida.
El libro fue prestado a un amigo y quemado en hoguera por la madre de éste, así que finalmente tuvo un desenlace ideal para el tema del que trataba.